Entre el Castellano y la Literatura es un espacio dedicado para el estudio básico del idioma español y el acercamiento a la lengua escrita en sus diferentes facetas y contextos. Es por demás una invitación para la practica y afición por el gusto de la lectura.
domingo, 23 de octubre de 2022
El texto
Se entiende por texto a la unidad fundamental empleada en la comunicación, tanto oral como escrita. Todo texto se transmite a través de un conjunto de signos gráficos y ortográficos, que varían de una lengua a otra.
Así mismo, un texto debe tener sentido y lógica para poder transmitir un mensaje.
Un texto, según el Diccionario de la Lengua Española (DLE) es un "enunciado o conjunto coherente de enunciados orales o escritos". Siguiendo esta definición, se puede decir que la estructura de un texto se analiza partiendo de los elementos lingüísticos más pequeños a los más grandes o complejos.
Entonces, la unidad mínima que compone un texto es la palabra y las palabras se organizan en enunciados que a su vez forman párrafos, los cuales estructuran la composición de un texto.
A continuación se muestra esta clasificación de menor a mayor de forma esquemática:
palabra - enunciado - párrafo - texto.
Imagen: YouTube
La estructura básica de un texto
La estructura de un texto puede variar según el tipo de texto de que se trate, así que la estructura en su parte externa es más compleja de definir. Pero la estructura interna es la que se encarga de distribuir el contenido del texto para que sea comprensible y el mensaje llegue a su destinatario.
Así la estructura interna de un texto está dividida en varias partes que se esquematiza de la siguiente manera:
Introducción o planteamiento de la idea principal del texto. El autor expone al lector el porqué escribe ese texto o cuál es su propósito. Además de los procedimientos que seguirá y de los hechos que se irán desarrollando.
Desarrollo o cuerpo donde se va desarrollando la idea de manera ordenada. Se analizan los hechos aportando datos, reflexiones, puntos de vista y ejemplos para que el lector vaya comprendiendo.
La conclusión, donde se hace una recapitulación de las ideas más importantes que se han expuesto y se aporta una conclusión o reflexión final sobre el tema. Puede incluir una opinión.
Imagen: Slideshare
Las características de un texto
Como se ha dicho antes, un texto es un enunciado o grupo de enunciados codificados (a nivel oral o escrito) mediante signos gráficos. Sin embargo, para que todo conjunto de signos gráficos pueda considerarse texto es necesario que se cumplan las siguientes características que definen a todo texto:
1.-Tiene una intención
Al momento de escribir un texto sedebe tener en claro que se desea lograr con el mismo, por ejemplo, se puede perseguir la intención de informar o convencer sobre un determinado tema a alguien.
Entonces, antes de escribir, la pregunta es: ¿Qué intención se persigue?
2.- Sujeta una excelente presentación
La presentación del texto debe ser limpia para que el público objetivo al cual se desea llegar pueda tener una lectura disfrutable.
Si los usuarios con la lectura reciben una buena experiencia, la comunicación está siendo totalmente eficaz.
3.- Sostiene cohesión
La cohesión se la consigue aplicando conectores textuales (por este motivo, pero, aunque, si bien, por eso, etc.)
Para conseguir cohesión en los textos se necesita aprender la estructura básica de las oraciones.
4. Desenvuelve un tema
Para desarrollar un tema correctamente se requiere realizar la primera característica de un texto (Buscar una intención) posteriormente escribir bajo ese objetivo y el tema principal.
Si los textos son entregados sin relación al encabezado, los lectores no obtendrán lo que están buscando y lo más probable es que no regresen a leer el contenido en específico y los relacionados.
5. Mantiene la coherencia
Nutrir con coherencia en todo momento es una de las características del texto más importantes que no debe faltar.
Para hacerlo se necesita que todas las ideas de un texto se complementen entre sí para ofrecer como resultado final lógica.
6.- Emplea un lenguaje adecuado
El lenguaje que comunique deberá ser lo más entendible posibles para el lector.
Por ejemplo, no es lo mismo redactar un texto de animales a un público de científicos que a un público de niños, ya que en el primero se podrá utilizar tecnicismo, pero en el segundo no.
7.- Expone números apropiadamente
Los números están presentes en la mayoría de los textos, pero muchos no están escritos apropiadamente, lo que retrasa y dificulta la interpretación.
Ejemplo.
No es lo mismo escribir en números «8.000.000.000.000» a que «8 billones», ya que en el primero el lector necesita contar los números ceros para averiguar de qué cifra se está hablando y en el segundo solo leer de corrido para entender a qué cantidad se hace referencia.
Además, cantidades tan grandes expresadas en números y no en letras obligan al lector a hacer una búsqueda para conocer exactamente a qué cifra se expresó en el texto.
8.- Muestra una idea por párrafo
La idea por párrafo es de las características del texto que generarán un impacto positivo al lector.
Cada párrafo de contenido debe representar una idea nueva que haga la lectura más comprensible y a la vez nutritiva de información.
9.- Está corregido
Un texto con errores gramaticales o desórdenes empeorará la lectura potencialmente.
Antes de publicar un texto debe ser leído hasta verificar que no se presenten errores ortográficos.
10.- Es claro y entendible
La redacción clara es simple, pero eficiente. Aplicándola se busca que el usuario no tenga necesidad de volver a leer la lectura una vez más por falta de entendimiento.
Tipos de Textos.
A continuación se habla acerca de los diferentes tipos de textos que existen, para que se pueda conocer mejor la estructura:
Texto narrativo: estos textos cuentan historias, hechos o eventos y pueden ser tanto ficticios como reales. La estructura en estos casos suele caracterizarse por presentar verbos dinámicos y por conectar la narración con conectores espaciales.
Texto descriptivo: este tipo de texto se realiza cuando se quiere describir o definir algo concreto. Puede ser tanto un elemento que forma parte del mundo material o, también, puede querer describir sentimientos, emociones, ideas, etcétera. La estructura del texto de este tipo suele centrarse en relatar los atributos de lo que se está describiendo y, normalmente, se usan formas del pronombre de la 3a persona.
Texto expositivo: se emplea cuando se quiere hablar sobre un tema de forma objetiva, no se permiten observaciones subjetivas ni personales sino que se trata de un tipo de texto que pretende lanzar una afirmación que viene respaldada por hechos y cifras. Estos textos se caracterizan por contener muchas explicaciones, definiciones, etc. y son los que abundan en los libros de texto que se emplean para aprender una materia. La estructura suele comenzar por una introducción, el desarrollo del tema, el análisis, los datos y la conclusión.
Texto argumentativo: son textos que parten de una hipótesis y que quiere defender una postura en concreto. Para ello, se usará una estructura muy clara en la que se exponen razones tanto a favor como en contra del tema planteado. Al final, también contará con una recopilación de conclusiones que cerrarán el texto de forma concisa.
Textos literarios: son textos que se incluyen dentro de la literatura y, por tanto, son obras de ficción (aunque pueden haber elementos reales e históricos). Se caracterizan por emplear figuras retóricas así como tener un tipo de lenguaje muy expresivo y emotivo. La estructura puede ser muy diversa pero, por lo general, estos textos cuentan con un planteamiento de la historia, el nudo o el problema y la resolución del conflicto o desenlace.
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Estructura de un texto argumentativo
Introducción. Estos textos deben comenzar con una introducción donde se explique el tema sobre el que se va a hablar y, desde el principio, se debe dejar clara la postura que tiene el autor del texto. Debe recordarse que los textos argumentativos son subjetivos y cuyo objetivo es argumentar una postura para convencer al lector.
Tesis. A continuación, se entra de lleno en el cuerpo del texto y se empieza a hablar sobre el tema de interés. La tesis debe ser de carácter breve, ya que es la presentación del tema, la introducción que justifica el estado de la cuestión y la postura que se tiene sobre el mismo. Aquí se pueden enumerar los argumentos, pero no desarrollarlos porque esto se realizará a continuación.
Argumentación. Es el momento de empezar a justificar el punto de vista que tiene el autor. Debe dejar claro los argumentos o las razones que le hacen tomar esta actitud ante la tesis que se ha presentado. El objetivo de esta parte de la estructura es ofrecerle al lector datos concretos para convencerle.
Conclusiones. la última de las partes es la que concluye con el texto. Aquí se reúnen las conclusiones a las que se ha llegado durante el desarrollo y esto debe ser de forma resumida y breve. Esta parte final ayuda a recopilar toda la información que se ha explicado a lo largo de todo el texto y a que se puntualicen los aspectos determinantes.
Estructura de un texto expositivo
Otro de los textos más abundantes en el mundo académico son los expositivos, es decir, los textos en los que se expone una idea o un tema en concreto. Estos textos son de carácter divulgativo e informativo, por tanto, no deben ser subjetivos, sino objetivos.
La estructura de un texto expositivo es la siguiente:
Introducción. El autor del texto introduce a sus lectores al tema que quiere desarrollar. Es un resumen temático de lo que se va a hablar y tiene que ser conciso y no demasiado extenso.
Desarrollo. A continuación, es el momento de desarrollar la idea de forma completa y ordenada. Lo mejor es estructurar bien la información del texto para lograr una presentación sencilla y clara. Se pueden recurrir a ejemplos y a referencias para que el lector comprenda al máximo la exposición.
Conclusión. Y estos textos también terminan con una conclusión, un compendio final en el que se recogen los aspectos más importantes y con los que el autor quiere que sus lectores se queden.
Estructura de un texto literario
El texto narrativo o texto literario también cuenta con una estructura que viene muy bien detallada. Al ser textos de ficción en los que se narra una historia protagonizada por personajes, estos textos pueden tener una estructura muy diversa y creativa. Se está ante un tipo de texto artístico y, por ende, la estructura no está tan marcada ni prefijada como los textos académicos. No obstante, existe una estructura muy consolidada que es la siguiente:
Planteamiento o Inicio. Es cuando el autor comienza a adentrarse en la historia. Sitúa al lector en el lugar de la trama. Presenta a los protagonistas y empieza a construir el espacio narrativo que el lector irá identificando.
Nudo. Es el momento en el que ocurre la acción principal de la trama, el problema. El nudo se caracteriza por poner a los personajes en un problema que rompe con la armonía y la normalidad que se ha presentado durante el planteamiento.
Desenlace. Es la parte del texto literario en la que se resuelve el conflicto y se recupera la normalidad. En el desenlace es habitual que los personajes hayan vivido un cambio o evolución y que la el nudo haya servido de algo en sus vidas.
Este orden puede alterarse y, por ejemplo, que la historia comience con el final y se vaya recorriendo hasta el principio, o que la trama comience en el nudo (in media res). Son licencias creativas que un autor puede darse con la estructura del texto literario.
Bibliografía
Lajusticia, M. R. B. (2000). Estructura textual, macroestructura semántica y superestructura formal de la noticia. Estudios sobre el mensaje periodístico, (6), 239.
Parodi, G. (1992). Estructura textual y estrategias lectoras. Lenguas Modernas, (19), 89-98.
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